domingo, 1 de mayo de 2016

EL SÍNDROME DE JERUSALÉN. JUAN BOLEA.

EL SÍNDROME DE JERUSALÉN
JUAN BOLEA

Ains, como añoro a ese personaje que conocí en la primera entrega de la serie Martina De Santo. Aquella que me cautivó en Los hermanos de la costa, La mariposa de obsidiana, Crímenes para una exposición y Un asesino irresistible. Una mujer con mirada gris de acero, delgada, bixesual, alta... Su cintura estrecha, de las que antiguamente se llamaban de avispa, al estilo de la mujeres fatales de los años cincuenta. Ahora la subinspectora es inspectora, pesa cincuenta kilos rozando la extrema delgadez, y es mística, etérea, inhumana y... desconocida para el lector que la conoció en sus inicios. Una mujer que sufrió la pérdida de un gran amor: Berta Betancourt. Y Horacio Muñoz, aquel policía de los archivos que la adoraba en silencio... ains, ¿cuándo regresará Martina De Santo?