martes, 23 de febrero de 2016

RITOS DE MUERTE. ALICIA GIMÉNEZ BARTLLET

RITOS DE MUERTE
ALICIA GIMÉNEZ BARTLLET

El discurso feminista de Petra es aplastante y molesto. Lo que más nos ha molestado son los prejuicios de Petra sobre la gente de clase humilde, dando por hecho que una cajera, una señora de limpieza o un mecánico no tienen metas en la vida ni sueños, que por narices llevan vidas tristes.
La verdad es que Rosalía y yo habíamos puesto unas expectativas altas con esta escritora, por su nombre y fama, pero no se han visto cumplidas en esta primera novela que hemos leído. Quizá con otras la cosa cambie.
Petra es contradictoria. Defiende sus derechos para que no le quiten la investigación por ser mujer y luego se pasa toda la novela diciendo que tiene ganas de que le quiten el caso. Es déspota con los villanos pero no es capaz de frenar a un exmarido que la controla y la humilla.
La acción es inexistente hasta que se llega a la tercera parte de la novela, cuando el caso ocupa un lugar en la historia.