EL ESTILO PERIODÍSTICO.

EL GÉNERO Y ESTILO PERIODÍSTICO

El género periodístico y su estilo, se caracterizan por la concisión, la claridad y una estructura que capte la atención del lector u oyente.
En ese lenguaje de concisión y claridad, se descarta toda lírica y metáfora, ya que se narra la realidad.
Es un estilo directo y expositivo. Se relatan los hechos y se da respuesta a las incógnitas más importantes para luego indagar en los detalles.
Sintaxis sencilla, adjetivos especificativos, verbos indicativos, vocabulario preciso, estilo directo...
Novelas de estilo periodístico:
A sangre fría, de Truman Capote.
Dios es redondo, de Juan Villoro.
Los suicidas del fin del mundo: crónica de un pueblo patagónico, de Leila Guerriero.

LA FRASE PERIÓDICA.

LA FRASE PERIÓDICA EN LOS DIÁLOGOS

Es aquella en que la idea principal se encuentra al final de la frase.
Tanto en la pantalla como en el escenario, a la hora de construir diálogos se ha de pensar que debe haber dos o más personajes que se relevan al hablar. Cada uno hace su entrada basándose en lo que ha dicho el anterior, y reacciona de acuerdo con las palabras y la actitud del otro. Por ello, las frases que mejor funcionan dramáticamente son las frases periódicas, o frases de suspense, en las que se pospone el significado hasta la última palabra.
Ejemplo:
-Si tanto me odias, ¿por qué me besaste?
Este tipo de frases ayuda a mantener un ritmo de entradas para los personajes, que pueden reaccionar de inmediato ante lo que se acaba de decir, y hace que el lector esté atento hasta el final.
Las palabras de los personajes no son simple cháchara, ni una forma de añadir páginas a la novela, es un instrumento muy poderoso, que bien manejado puede conseguir que el texto cobre vida.

DIÁLOGOS Y ERRORES EN SU ESCRITURA.

ERRORES EN LOS DIÁLOGOS

¿Cuáles son los errores más frecuentes en la escritura de los diálogos?

-Personajes con voz impostada:
Se incurre en un error cuando la manera de hablar de los personajes no se corresponde con su caracterización, o bien cuando el tono no se ajusta a la temperatura emocional de la escena.
Ejemplo: un campesino no puede hablar como un locutor de televisión, un adolescente no se expresa como un adulto; tampoco resultaría adecuado una conversación sarcástica en medio de una escena trágica.
-Todos los personajes suenan igual:
A menudo sucede que el escritor novel da a todos sus personajes la misma voz. La voz de cada personaje debería ser única, distinta de la del resto.
¿Cómo logra eso el escritor? Trabajando a fondo la caracterización de los personajes. Quizá uno empleará frases más largas, mientras que otro será lacónico, y otro demostrará su escepticismo cada vez que abra la boca.
-Hacerlo hablar cuando debería callar:
Los escritores se pasan tiempo puliendo los diálogos, y en ocasiones el silencio puede resultar más efectivo que las palabras. ¿Cuándo? Cuando hay un juego de emociones intensas: un "te odio" puede comunicar menos que una mirada glacial o que un gesto violento. Y, para arruinar el suspense, nada como un personaje que no sabe mantener la boca cerrada.
-Creer que un diálogo narrativo es trascribir el habla de la vida real:
El diálogo ha de dar la impresión de que es real, pero el diálogo de ficción no se parece en absoluto a las conversaciones que mantenemos en la vida cotidiana.
Ejemplo de una conversación real:
-¿Sí?
-¡Hola!
-¿Quién es? No oigo nada...
-Mmm... Si soy yo...
-Ahh... ¿Cristina?
-Sí.
-Es que se oye fatal...
-¿Estás en la calle?
-No... Sí, acabo de salir.
Ejemplo de diálogo de ficción, donde es preciso concentrar y dotar de sentido dramático. El diálogo sigue sonando natural pero se ha eliminado lo que sobra y ralentiza el ritmo innecesariamente:
-Hola, Rosa. Soy Cristina.
-¡Hola! Ya sé para qué me llamas...
-Pues eso. ¿Sigues apuntándote al cine hoy?
-Es que no sé si Juan tenía algo planeado.
-Falta de fluidez:
Las intervenciones de los personajes han de ir encadenadas unas con otras.
-Contradicción entre el estado de ánimo del personaje y lo que dice:
El escritor se ha de meter en el pellejo de los personajes para conseguir reproducir de modo fiable su manera de hablar en cada momento. Un personaje furioso no se expresará con corrección académica. Gritará y empleará monosílabos o frases cortas, igual que uno que esté aterrorizado.
-Abusar de las jergas, los barbarismos o las incorrecciones en el habla:
Las incorrecciones en el habla, si se repiten constantemente, se convierten en un obstaculo para la lectura que rompe la ilusión de estar asistiendo a un diálogo real. Si el personaje es tartamudo, hacer que hable siempre así puede convertirse en un tormento para el lector.
Así, NO:
-N-n-n-n no sé q- q- q- qué m m m me p p p pasa -dijo Roberto.
Así, Sí:
-No sé qué me pasa-tartamudeó Roberto.
-El diálogo da información pensando en el lector, no en los personajes:
Este es un error muy común hasta en escritores profesionales. No resulta creíble que dos personajes intercambien información que ambos conocen perfectamente, solo porque el narrador le resulta útil hacérsela saber al lector. Esa información se le puede dar al lector a través de la voz del narrador.

EL DIÁLOGO.

EL DIÁLOGO

El diálogo es el intercambio de mensajes verbales entre dos o más personajes. Debe haber alguien que hable y alguien que responda, como mínimo. Un monólogo no es un diálogo. El diálogo es una herramienta poderosa y no un adorno en la narración.
El diálogo cumple cuatro funciones:

1- Hace avanzar la acción.
Ha de tener una finalidad. Cada escena de diálogo debería ser capaz de alterar de un modo u otro la situación de los personajes, acercándolos o alejándolos de sus objetivos.

2- Caracteriza a los personajes.
Al hablar, el personaje se muestra tal como es; no hay intermediarios entre él y el lector.

3- Aporta información.
A través de lo que dicen, los personajes nos dan elementos para comprender muchos detalles de la escena, así como elementos relevantes para la acción.

4- Regula el ritmo de la narración.
Por su inmediatez, el diálogo altera el ritmo de la narración: reanima el texto y el lector siente que están pasando cosas.

LA FICCIÓN DIDÁCTICA.

LA FICCIÓN DIDÁCTICA

Se trata de dar un enfoque pedagógico a la narración.
Es una ficción reflexiva y filosófica. Baltasar Gracián  fue un precursor de este tipo de ficción. Su concisión y brevedad fue su máxima. Sus obras más importantes: El héroe y El Criticón.
Experimentó su desarrollo en el Barroco y se hizo en varios estilos:
-La novela picaresca.
-La novela corta. 
-La novela bizantina.
-La novela celestinesca.
-El relato lucianesco.

DICCIONARIO BRITT: EL MÉTODO HOLLYWOOD.

EL MÉTODO HOLLYWOOD

Este método de escribir consiste en diseñar una estrategia distinta a la hora de planificar el esquema de una novela. El escritor, normalmente, diseña un esquema para su historia. Puede hacerlo con un mapa de orientación o con brújula. Sin embargo, este método utiliza la escritura desatada como base. Se trata de ir escribiendo escenas de la historia sin un orden ni un concierto, dejando que la mente libere la historia que ha diseñado. Luego, cuando ya se cree haber escrito un boceto de la novela, se montan las escenas como un director de cine monta su película. El autor ordenará las escenas para montar la historia y repasará las escenas que faltan para tener una historia completa y ordenada.
Los pros:
- La historia fluye directa sin interferencias del corrector interno, libre.
- Se utiliza la escritura desatada y automática, efectiva para dar rienda suelta a la creatividad.
Los contras:
- El escritor ha de ser muy disciplinado para escribir y organizar.
- La corrección y el montaje pueden resultar insuficiente para el resultado final y se deba escribir más escenas.
El resultado:
Una novela cinematográfica, muy visual y atractiva para el lector.

NARRADOR TESTIGO.

NARRADOR TESTIGO

El narrador testigo nos cuenta la historia que le sucede a otro personaje, al protagonista. Normalmente habla de un personaje a quien conoce bien. El testigo participa en la historia, pero de manera secundaria: su función básica es la de observador. Es un narrador que debe esforzarse por conseguir información.
No obstante, existe un peligro: el grado de implicación del narrador testigo en la historia. No debe, ni puede, robarle protagonismo al personaje principal: el protagonista.
Y además, el escritor deberá tener cuidado de que no suceda lo contrario: que el narrador testigo sea demasiado trasparente, que apenas notemos su presencia, limitándose a contar la historia del personaje protagonista sin aparecer en ella. Eso puede llevar a que el lector se sienta engañado.
El narrador testigo puede valerse de estrategias para obtener información: que otro personaje le cuente ciertos hechos, leer un diario del protagonista...

Resumiendo, el narrador testigo...

- Es un personaje principal o secundario, nunca el protagonista.
- Tiene todas las limitaciones de un ser humano.
- Debe justificar la procedencia de la información de que dispone para contar la historia.
- Intercala el uso de la primera y tercera persona.
- Puede emitir juicios, reflexiones y pensamientos en su narración.

Novelas con narrador testigo:

- Moby Dick, Herman Melville. El narrador testigo es Ismael, testigo de la obsesión del capitan Ahab por acabar con la ballena blanca.
- Las novelas de Arthur Conan Doyle. En ellas, es el doctor Watson quien ejerce de narrador testigo.

DICCIONARIO BRITT: EYACULACIÓN PRECOZ EN LOS DESENLACES.

EYACULACIÓN PRECOZ EN LOS DESENLACES
Son esos desenlaces y finales precipitados que de una forma rápida y resumida, sin apenas dar respiro, da por finalizada la historia dejando al lector insatisfecho y con la sensación de que se ha estropeado una buena trama.

GLOSARIO TÉCNICO: NOVELA POLICÍACA.

LA NOVELA POLICÍACA

La novela policíaca es un género narrativo en donde la trama consiste generalmente en la resolución de un misterio de tipo criminal. 
El protagonista en la novela policíaca es normalmente un policía o un detective, habitualmente recurrente a lo largo de varias novelas del mismo autor, que, mediante la observación, el análisis y el razonamiento deductivo, consigue finalmente averiguar cómo, dónde, por qué se produjo el crimen y quién lo perpetró. 
Hay bastante confusión con este género y el negro. La novela policíaca se ciñe a las leyes y el cumplimiento de las misma, es decir, el investigador no se salta las leyes para resolver el caso, como sucede en el género negro. En la novela negra hay una crítica social de fondo, cosa que en la novela policíaca no existe.
El género policíaco como tal nació en el siglo XIX de la mano de Edgar Allan Poe, al crear al detective Auguste Dupin en su relato Los crímenes de la Calle Morgue.

GLOSARIO TÉCNICO: LA ESCRITURA DESATADA.

LA ESCRITURA DESATADA

Cervantes, inventor de la novela moderna, llamó «escritura desatada» a su hallazgo porque permitía hablar de todo, en todos los tonos, y porque el género literario resultante venía a ser una suma de los existentes. Lo sigue siendo, cuatro siglos después, y por eso las numerosas crisis de la novela han sido de crecimiento y no de agotamiento.